Existen seres elementales en un mundo paralelo al nuestro llamado “el mundo de los seres elementales”. Generalmente no los podemos captar con nuestros sentidos humanos. Entre ellos están las sirenas.

Son mujeres hermosas con cola de pez. A veces aparecen en las costas, o pueden surgir de la espuma de las olas. Seducen a los marinos con sus cantos. A veces se enamoran apasionadamente de los marineros. Cuando son maltratadas pueden enfadarse y pueden ahogar a los marinos o traer mal tiempo a las costas.

Mientras Cristóbal Colón navegaba frente a las Antillas, el navegante divisó tres de estas criaturas que bailaban en el agua. En 1869, en las Bahamas, seis hombres que se dirigían en canoa hacia una bahía divisan una sirena de increíble belleza, con cabellos azules. Al ver a los marinos la sirena se sorprende y desaparece poco después, sin dejar que se acerquen.