También se le llama planta de la resurrección. Es originaria de Arabia Saudita, donde la temporada de lluvias no dura mucho. Es una planta adaptada para nacer, crecer reproducirse y morir en poco tiempo.

Cuando sus ramas se resecan se contraen, enrollándose hasta que la planta adquiere una forma casi esférica, parece que está muerta. Pero cuando le pones unas gotas de agua, se abre y adquiere un esplendoroso color verde, volviendo a la vida.

Se le atribuye el poder de conceder favores en todos los ámbitos de la vida a quien la posee, el poder de rechazar las energías negativas y de atraer las positivas. Tienen que ser preparadas con un cierto ritual específico para que sus poderes entren en acción.

Se la usa, por ejemplo, en rituales para ganar más dinero, eliminar tensiones y envidias, atraer la paz y felicidad en casa, conseguir trabajo. Los ritos están acompañados de oraciones especiales.