Es normal tenerle miedo a la crítica. No hay una justificación válida para ello. La crítica nos hace madurar.

Cuando alguien empieza a criticarte, pregúntate si son válidas.  Si la crítica proviene de un experto o de alguien con cierto poder – tu jefe, por ejemplo – , convendría escucharla.

Cuando te critican reiteradamente por lo mismo, quizá convenga prestar atención. No obstante, toma en cuenta el motivo de la crítica, y procura evaluar la forma emotiva que rodea la crítica. Si quien critica esta visiblemente alterado, es posible que sea esa persona, y no usted, quien está pasando por dificultades.

Si buscas el lado positivo de las críticas, eso te va ayudar a aumentar la autoestima porque evitarás el resentimiento, podrás aprender de tus críticas y tendrás más confianza en ti mismo. Las críticas no son del todo malas ya que te pueden ayudar a saber en qué estás fallando.

Para ello, escucha con atención lo que te están diciendo, sin adelantarte a responder o sentirte ofendido. Es posible que sea interesante lo que escuchas y pueda servirte de aprendizaje.

Si realmente eres tú quien está fallando, recuerda que equivocarte no es malo; al contrario, de va servir para saber qué debes hacer para la próxima vez. Toma en cuenta que nadie es perfecto en este mundo.